Probador de piscinas: el mejor empleo
Si alguna vez has soñado con que te paguen por bañarte en piscinas espectaculares, debes saber que ese trabajo existe. Varias empresas del sector turístico contratan probadores de piscinas para evaluar la calidad de las instalaciones acuáticas de hoteles y resorts de lujo en todo el mundo.
En qué consiste el trabajo
El probador de piscinas visita hoteles y complejos turísticos para valorar sus instalaciones acuáticas. No se trata simplemente de darse un chapuzón: el trabajo implica evaluar de forma sistemática aspectos como la limpieza del agua, la temperatura, el diseño de la piscina, la comodidad de las tumbonas, la calidad de las toallas, el servicio de bar en la piscina y la experiencia general del huésped.
Cada visita se documenta con fotografías, vídeos y un informe detallado que la empresa utiliza para elaborar sus rankings y recomendaciones.
Qué se evalúa
- Calidad del agua: transparencia, temperatura, tratamiento y olor.
- Diseño: estética, integración con el entorno, iluminación nocturna.
- Servicios: bar, toallas, tumbonas, sombrillas, duchas.
- Seguridad: profundidad señalizada, socorrista, accesos adaptados.
- Entorno: vistas, paisajismo, privacidad, nivel de ruido.
Quién puede optar a este empleo
Las empresas que contratan estos perfiles suelen buscar personas con experiencia en turismo, hostelería o periodismo de viajes. Saber nadar es obviamente imprescindible, pero también se valora la capacidad de redacción, un buen ojo fotográfico y la disposición para viajar constantemente.
Las ofertas suelen publicarse en portales de empleo especializados en turismo y, ocasionalmente, en las páginas web de las propias empresas. La competencia es alta: una sola oferta puede recibir miles de candidaturas de todo el mundo.
No todo es diversión
Aunque suena idílico, el trabajo tiene su lado menos glamuroso. Los viajes constantes, los cambios de horario, la presión por cumplir plazos de entrega y la necesidad de mantener la objetividad incluso en los destinos más espectaculares son aspectos que no aparecen en los titulares.
Aun así, pocos dudan de que se trata de uno de los empleos más envidiados del mundo. Si te apasionan las piscinas y los viajes, quizás merezca la pena intentarlo.